HOUSE OF LIARS.

HOC

Seguramente que si Kevin Spacey viniera a pasar unos días a España fliparía con la situación apolítica que nos “gobierna”. A pesar de haber protagonizado una de las series televisivas que critica más duramente la democracia, su protagonista sigue afirmando que House of Cards se queda corta. 

Y no necesitamos nada más que ver la primera temporada de esta serie para darnos cuenta de que la situación a la que nos enfrentamos hoy día, abril de 2016, resulta ser semejante a la premisa de esta serie: la lucha por el poder. ¿Lo peor? Vemos la serie, nos reímos, lloramos, nos enganchamos, pero el panorama es mucho peor a nuestro alrededor. El conflicto tiene inicio cuando a Frank Underwood (Kevin Spacey) le es denegada la candidatura a Vicepresidente de Gobierno. En definitiva, lo que estamos viviendo hoy día: echarse la culpa unos a otros sin cesar, engañando a los ciudadanos sin importar verdaderamente lo que suceda en el mundo. ¡Por encima de todo SU poder!

Más allá de los guiños políticos que encontramos en House of Cards he de decir que es una serie espectacular, con diálogos brillantes que no muestran la mano del guionista. Están perfectamente adecuados a la personalidad de cada personaje y esto permite que las tramas sean verídicas.

En su cuarta temporada, cada vez más tensa y repleta de sorpresas, he disfrutado enormemente los grandes de símbolos que avanzan al espectador -sin que se de cuenta de ello, ¡olé!- lo que se avecina. Especialmente, SPOLIER, el dibujo en la pared que Kevin Spacey de la mano de Meechum, justo la noche que va a ser asesinado. Diríamos que se trata de algo así como un susurro al oído que se oye, pero no se escucha.

En la 4 temporada aparece un nuevo personaje -creo que muchos coincidiréis conmigo- revoca a uno de nuestros políticos, sin duda: el guaperas político que esconde en su interior un ansia egoísta de poder., (P.Sánchez, os suena?)

Nos sorprende una y otra vez cuando confiamos en que alguno de estos personajes pueda llegar a hacer algo bueno, ¡NUNCA! Ese rayo de esperanza sigue ahí, capítulo tras capítulo, y nos convencen de que quizás alguno de ellos sí sea diminutamente bondadoso… Es todo mentira. ¿Cómo es posible que sean tan malvados? Gracias a un guion excelente que nace de la perfecta configuración de los personajes. Es maravilloso.

En Puwaba Films la consideramos una serie más que recomendable.

María BC

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s